Oftalmología Pediátrica | DALTONISMO

Una alteración ocular frecuentemente diagnosticada en la edad pediátrica es el daltonismo o dificultad para diferenciar los colores.

En las células nerviosas del ojo existen pigmentos que nos ayudan a diferenciar los colores. Las personas con daltonismo tienen déficit de alguno de estos pigmentos por lo que les resulta difícil distinguir entre  el rojo y el verde o el azul y amarillo. La forma más grave es la acromatopsoa, en la que el paciente solo distingue distintos tonos de grises.

Esta alteración se produce por un problema genético, que es más común en el hombre. Se estima que aproximadamente uno de cada 12 hombre tiene alguna forma de daltonismo, siendo la más frecuente la dificultad para diferenciar entre los colores rojo y verde.

El diagnóstico se debe realizar en la consulta del oftalmólogo mediante diversos test diagnósticos específicos como las cartas de Ishihara o el test de Farnsworth

El daltonismo es una alteración ocular para la cual no existe tratamiento pero, por lo general, no suele presentar una limitación importante para aquellos pacientes que la padecen, ya que suelen utilizar otras señales como la iluminación y la localización para diferenciar los colores.

Es importante el diagnóstico precoz para evitar problemas de baja autoestima en la etapa de educación primaria en los niños. Los educadores de los niños que padecen esta alteración deben estas informados de ello para poder llevar a cabo tareas que le puedan facilitar, o por lo menos no dificultar, el aprendizaje.

Existen algunos trucos que pueden facilitar las actividades escolares a estos niños, como la asociación de los colores principales a distintos objetos, la impresión de los textos de lectura en letra negra sobre fondo blanco, marcar los lápices de colores o evitar gráficos explicativos con gran cantidad de colores.