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USO DE PANTALLAS EN LOS NIÑOS

Pediatría Fernández-Vigo

Una de las preguntas más frecuentes en la consulta de oftalmología infantil es cómo repercute el uso de pantallas y dispositivos electrónicos en la salud visual de los más pequeños.

Una de las preguntas más frecuentes en la consulta de oftalmología infantil es cómo repercute el uso de pantallas y dispositivos electrónicos en la salud visual de los más pequeños.

 

Al igual que en la población general, los efectos secundarios más frecuentes de estar frente a pantallas en los niños son la sequedad, la irritación ocular y la fatiga visual ya que este trabajo supone la disminución, inconscientemente, en la frecuencia del parpadeo. Además, el ojo tiene que mantener el enfoque en un objeto cercano, lo que supone un esfuerzo adicional y si no se tiene la graduación adecuada se pueden producir dolores oculares y de cabeza.

 

En los últimos años se está dando una mayor importancia a la luz azul y su posible efecto fototóxico sobre la retina. Aunque es frecuente que la luz azul se asocie con los ordenadores y los teléfonos, la mayor fuente de luz azul es la luz solar. Según la Sociedad Española de Oftalmología, no se ha demostrado que los ordenadores ni otro tipo de dispositivo con pantallas, emitan radiaciones luminosas ni de ningún otro tipo que lesionen el ojo, por lo que no son necesarios la utilización de filtros adiciones.

 

Para evitar estas consecuencias del uso continuado de pantallas y dispositivos electrónicos se recomienda, tanto en la Oftalmología en niños como en adultos, la regla 20-20-20 (distancia de 20 pies (6 metros), 20 segundos, 20 minutos). Es decir, mirar a lo lejos durante 20 segundos cada 20 minutos de trabajo con el ordenador.

 

La preocupación sobre el uso de pantallas durante la pandemia de Covid 19 ha supuesto un aumento de las dudas y preguntas en las consultas de oftalmología infantil. El cierre generalizado de los colegios y el confinamiento en los hogares, ha supuesto un aumento del tiempo de aprendizaje frente a la pantalla digital y el tiempo dedicado al trabajo de cerca junto con la disminución del tiempo al aire libre entre los niños en edad escolar. Aunque los cierres de los colegios pueden ser de corta duración, la aceptación de estas plataformas como método de aprendizaje puede producir una creciente dependencia de estos dispositivos tanto para fines educativos como recreativos.

 

En la población infantil, sobre todo entre las 9 y 12 años de edad, el uso de dispositivos digitales y un mayor tiempo en espacios interiores supone un mayor riesgo de aparición y progresión de la miopía en niños. Aunque este es sin duda uno de los temas que más preocupa en la oftalmología en niños son necesarios más estudios a largo plazo para determinar estos efectos. La Sociedad Española de Oftalmología, en un comunicado reciente, expone que durante los tres meses de confinamiento y aumento de trabajo con ordenador o libros, no ha demostrado incrementar la graduación en la población general si el trabajo se hace en buenas condiciones de iluminación, aunque no hay datos específicos sobre la población infantil y durante un periodo más largo de tiempo.

 

Respecto al uso de los dispositivos electrónicos en los niños, las directrices de la Organización Mundial de la Salud sobre actividad física, comportamiento sedentario y el sueño y la Academia Estadounidense de Pediatría recomiendan menos de 1 hora de tiempo de pantalla para los niños de 1-5 años. Y recomiendan poner limites para niños mayores de 6 años. En China, donde casi la mitad de la población tiene miopía, el Ministerio de Educación ha restringido el uso de la enseñanza electrónica a no más del 30% del tiempo total de enseñanza, menos de 20 minutos por día dedicados a tareas electrónicas en casa y prohibición de teléfonos y tablets en las aulas. También se anima a los estudiantes a descansar la vista durante 10 minutos después de 30-40 minutos de tiempo educativo frente a una pantalla.  Por último, en los Estados Unidos se demostró que en niños de 2 a 17 años el uso moderado de pantallas (4 horas / día) se asocia con un menor bienestar psicológico (menor curiosidad, menor autocontrol, más distracción, más dificultades para hacer amigos, menos estabilidad emocional).

 

En el campo de la oftalmología en niños, es importante la concienciación tanto de los gobiernos, los profesionales sanitarios y los padres sobre los efectos del trabajo cercano en interiores y la reducción del tiempo al aire libre sobre la incidencia y progresión de la miopía.

 

La desintoxicación digital es un método para fomentar hábitos saludables respecto a los dispositivos digitales, utilizando aplicaciones digitales para controlar conscientemente el uso del dispositivo y supervisar el contenido digital, tener un horario diario asignado y establecer límites sobre cuándo y dónde se pueden usar los dispositivos digitales. Por ultimo y no menos importante, los padres deben actuar como modelos a seguir reduciendo el uso de sus propios dispositivos digitales.