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OFTALMOLOGÍA PEDIÁTRICA

Miopía Fernández-Vigo

Una de las cuestiones que más preocupa en el momento actual en la oftalmología pediátrica es la miopía infantil. La miopía es un defecto refractivo que dificulta la visión lejana y que consiste en un aumento de la longitud del ojo.

Control de la miopía en niños

Una de las cuestiones que más preocupa en el momento actual en la oftalmología pediátrica es la miopía infantil. La miopía es un defecto refractivo que dificulta la visión lejana y que consiste en un aumento de la longitud del ojo. En los países desarrollados se está produciendo un aumento progresivo de la incidencia de miopía y alta miopía dentro de la oftalmología pediátrica. Aunque la mayoría de los pacientes pediátricos son hipermétropes, durante la etapa escolar aumenta progresivamente la tasa de miopía. La prevalencia de miopía en la infancia oscila entre el 1,2% y el 42,4%.
 

La alta miopía conlleva complicaciones que pueden desembocar en la ceguera, como la retinopatía o la maculopatía miópica o el desprendimiento de retina. Estos riesgos aumentan sobre todo a partir de 6 D.
 

Los factores que influyen en el crecimiento del ojo son el desenfoque periférico hipermetrópico, el trabajo intenso de cerca, el tiempo de exposición al aire libre y por supuesto la genética.
 

En la oftalmología pediátrica actual existen varios métodos para poder prevenir o modificar la evolución de la miopía. Entre los métodos más utilizados dentro de la oftalmología infantil están las lentes de contacto multifocales, la atropina o las lentes de contacto de ortoqueratología. La edad aconsejada para el inicio de cualquiera de estos tratamientos es entre los 8-9 años aproximadamente, aunque se debe individualizar cada caso.
 

Las lentes multifocales son lentes blandas que se utilizan durante el día y corrigen el desenfoque periférico hipermetrópico del ojo, evitando el crecimiento axial del ojo.

La atropina es un colirio que se administra una vez al día (mejor por la noche) y evita la contracción del musculo ciliar, disminuyendo los cambios musculares que ocurren en el ojo durante el trabajo intenso de visión cercana. Es un método que lleva utilizándose durante muchos años dentro de la oftalmología pediátrica con resultados estables y escasos efectos secundarios.
 

Por último, las lentes de contacto de ortoqueratología son lentes que se ponen por la noche, modificando la superficie del ojo y permitiendo una buena visión durante el día sin necesidad de gafas ni lentes de contacto.

Han sido múltiples los estudios realizados con los diferentes métodos, arrojando resultados similares entre ellos, sobre todo entre la atropina y la ortoqueratología. En cualquiera de los métodos propuestos es necesario un control periódico por parte del oftalmólogo pediátrico.

Es necesario evaluar cada caso para poder aconsejar sobre el mejor tratamiento para cada paciente. No dude en pedir consulta con nuestros oftalmólogos pediátricos que evaluarán su caso y resolverán todas sus dudas.